lunes, 19 de noviembre de 2018

Conclusión

¿Ya contaste cuantas cosas que no necesitas compraste la ultima semana?

No estas enfermo, no tenes un problema y tampoco es porque esta de moda, solo te tienen dormido... ¡¡DESPIERTA!!

Podemos echarle todo en cara al sistema capitalista, a la televisión con sus publicidades, al vecino con sus nuevas zapatillas de marca, a la Coca Cola por no traer azúcar, pero el único responsable de lo que compra es uno mismo.Debemos saber que el consumismo no es una actividad inofensiva. Afecta al ambiente, tu salud, tu condición económica y a tu esencia como persona, ya que medís a los otros por lo que llevan puesto en sus pies y no por lo que realmente son.

No vinimos a decirte que no mires televisión ni que no le compres a tu hijo/a un juguete del dibujito que está de moda o que no te compres una camisa que viste y que te encantó, solo queremos expresar la necesidad de formar una personalidad fuerte que nos impida ser manejados por eso que compramos o que nos impida hacernos poner mal si no lo podemos comprar.


No se si sos la persona que pasa frente a vidrieras y se queda con ganas de comprar o la que pasa, entra y se compra más de lo que fue a buscar, pero te puedo asegurar que ninguna de las dos condiciones te hace mejor o peor persona que la otra.

Hombre elector, Hombre light: dejate seguir engañando si quieres, permite la atropellada obsolescencia de las cosas, dejate medir por lo que llevas puesto y puedes comprar, finge ser feliz, busca el placer, apegate a las cosas... Pero debes saber que este mundo sería mucho mejor si no fueras así.





Analizando con Enrique Rojas

“El consumismo tiene una fuerte raíz en la publicidad masiva y en la oferta bombardeante que nos crea falsas necesidades”




 En el libro “El Hombre Light” (1992) Enrique Rojas realiza una crítica de la deshumanización que se vive en los tiempos actuales, los cuales están llenos de contradicciones. 

Este autor afirma que vivimos en una sociedad light y que así como hoy al Coca Cola no tiene azucar, el café es descafeinado, la cerveza no tiene alcohol y todo es fat free, la sociedad carece de sustancia, de pensamiento y ha perdido sus valores esenciales.

El hombre light es un ser excesivo con sus pertenencias, busca tener mas y es un consumidor sin freno y sin limites. El hecho de no tener claro lo que quiere hace que su ambición de consumir no le de satisfacción y recae en el vació interior

Es un hombre vulnerable y fácilmente manipulable, que solo busca placer, bienestar y dinero; quiere ser feliz hoy, prefiere vivir engañado y se deja llevar por las apariencias.





ROJAS plantea algunos puntos para pensar entre todos. Para darnos cuenta que el materialismo no nos conduce a la felicidad, que es lo que en definitiva todos buscamos...

  • “La enfermedad de Occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual”.
  • “La felicidad no es posible sin el amor”.
  • “Es grande ver a un hombre crecerse ante el fracaso y que empiece de nuevo”.
  • “Hay que tener mucha personalidad y un entorno en donde uno se pueda sentir arropado para no dejarse llevar por la corriente de la moda”.
  • “La felicidad es la máxima aspiración del hombre, hacia la que apuntan todos los vectores de su conducta, pero si queremos conseguirla, debemos buscarla. Además, la felicidad no supone un hallazgo al final de la existencia, sino a través de su recorrido”.
  • “La verdad no puede ser sometida a consenso”.
  • “El hombre light no tiene vida interior ni intimidad y vive más pendiente de su apariencia externa que de su estado interior”.



viernes, 16 de noviembre de 2018

Analizando con Bauman


Como dice Zygmunt Bauman, “nuestra sociedad es una comunidad de consumidores en el mismo sentido en que la sociedad de nuestros abuelos (la moderna sociedad que vio nacer la industria) merecía el nombre de productores”, a demás de tratarse de Somos una sociedad de excesos y desechos viviendo en una economía de engaño.





Bauman nos define como una sociedad moderna líquida, porque nuestras conductas personales cambian antes de consolidarse nuestros hábitos colectivos. Los logros individuales no llegan a solidificarse en algo duradero, los valores se cambian por gratificaciones inmediatas y la insatisfacción constante se convierte en el motor de la economía.

"Los triunfadores en esta sociedad son las personas ágiles, ligeras y volátiles como el comercio y las finanzas. Personas hedonistas y egoístas. El nuevo modelo de héroe es el triunfador que aspira a la fama, al poder y al dinero…, por encima de todo, sin importarle a quién se lleva por delante."



MODERNIDAD LÍQUIDA

Una vida fluida que hace de nosotros, individuos cada vez más aislados y ajenos de una conciencia social, dominados por los sentimientos de inseguridad.

En la modernidad líquida, el mundo, las cosas, los animales y las personas son objetos de consumo, que pierden su utilidad en el mismo momento de ser usados. Los objetos de consumo tienen una esperanza limitada y, cuando sobrepasan este límite, dejan de ser aptos para el consumo, se convierten en objetos inútiles. Así, la lealtad y el compromiso son motivo de vergüenza más que de orgullo, porque son valores duraderos.

En un mundo de carácter empresarial y práctico como el que vivimos (un mundo que busca el beneficio inmediato), todo aquello que no pueda demostrar su valor con cifras es muy arriesgado. Por tanto, materias de estudio como la historia, la música, la filosofía…, que contribuyen al desarrollo del ser humano -más que a obtener una ventaja social, política o económica- son cada vez menos calificadas.

LA INDIVIDUALIDAD Y EL SENTIMIENTO DE PERTENENCIA

Este filósofo nos dice que buscamos nuestra individualidad o autenticidad a través de la identificación con un grupo social.


La sociedad nos obliga a ser únicos, pero ella misma da las pautas para conseguirlo. Para satisfacer esa necesidad de individualidad, nada de buscar en nuestro interior: la autenticidad se encuentra bebiendo un determinado producto, llevando una marca de ropa interior, hablando con un determinado móvil, manejando un determinado auto… Todos llevan o quieren llevar las mismas marcas, van o quieren ir de vacaciones a lugares que se han puesto de moda, leen los mismos best sellers y todos se creen singulares a través de la identificación con otros.



“La lucha por la singularidad se ha convertido en el principal motor, tanto de la producción en masa como del consumo en masa. Todos son singulares utilizando las mismas marcas y aparatos, y serán más o menos singulares dependiendo de la capacidad de compra y actualización de los objetos, y esto, evidentemente, requiere dinero.”

EL “HOMO ELIGENS”

Somos un “homo eligens”, hombre elector (que no hemos de confundir con el ser humano que realmente elige). El homo eligens es un yo permanentemente impermanente, completamente incompleto, definidamente indefinido, auténticamente inauténtico. El homo eligens y el mercado de consumo conviven en perfecta simbiosis

El mercado no sobreviviría si el homo eligens o consumidor no se apegara a las cosas.



LA INSATISFACCIÓN  COMO MOTOR DE LA ECONOMÍA

Para Bauman, esta sociedad de consumo justifica su existencia con la promesa de satisfacer los deseos humanos como ninguna otra sociedad lo ha hecho, aunque esta promesa de satisfacción solo resulta atractiva siempre y cuando los deseos no sean del todo satisfechos.
La realidad es que la no satisfacción es el motor de la economía. Y  esta permanente insatisfacción se sustenta por dos vías:

1- Denigrar y devaluar los productos al poco tiempo de haber salido, sacando otros nuevos (obsolescencia programada).
2- Satisfacer cada necesidad o carencia de tal forma que dé pie a nuevas necesidades o carencias.


La sociedad consumista triunfa solamente si mantiene a sus miembros insatisfechos, y esta situación va más allá de la insatisfacción. En la sociedad consumista, la satisfacción momentánea implica una felicidad momentánea. La condición, no obstante, que mantiene funcionando a la sociedad del consumismo es la insatisfacción y, por lo tanto, la infelicidad.

Introducción

¿Alguna vez te preguntaste si las cosas que compras realmente son necesarias? Seguramente la mayoría de las cosas que compras es porque están de moda, o te hacen sentir parte de un determinado grupo social o son para complacer a alguien.Las propagandas y las publicidades nos producen continuamente ese deseo de comprar, de "actualizarnos" continuamente y desechar aquello que ya no sirve, no necesariamente porque no funcione mas, sino por el simple hecho de que tu amigo, tu vecina se lo compraron y vos también lo queres. ¿Será el sistema capitalista el que nos obliga a comprar por la simple necesidad de no ser excluido? ¿O nosotros somos libres de elegir?


¿Alguna vez te pusiste a pensar que pasaría si no tuvieras el dinero suficiente para comprar esas cosas?¿No crees que la actualización constante de los productos que se comercializan, eleva las desigualdades sociales?La sociedad del consumo solo profundiza la idea de que unos pocos consumen lo que otros no pueden ni soñar y así la de un mundo cada vez más injusto. ¿Qué pasará cuando ya no te puedas "actualizar más"? El consumismo lleva a las personas a medirse y valorarse por lo que poseen y no por lo que son.

¿Será el consumismo un problema, una enfermedad o simplemente está de moda?

Esperamos que nuestro blog te ayude en lo que estás buscando.Nuestro objetivo es que abras los ojos, no solo por tu sueldo, la brecha económica y la verdadera esencia de la relación que llevas con otras personas, sino porque, además, se harán falta 5 Tierras para desechar todo lo que dejamos de utilizar por otro nuevo producto.